GAUD� Y EL MODERNISMO EN CATALU�A / Arquitectura / Gaud� / Pensamiento

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ANTONI GAUD� I CORNET  (1852-1926)

El pensamiento pol�tico y patri�tico de Gaud�

 [Catal�]
 GAUD� - El hombre - S�ntesis biogr�fica
Biografia ampliada: Nacimiento e infancia   La saga de Gaud�   Estudios y primeras actividades profesionales   Finalizaci�n de los estudios de arquitectura   Inicios profesionales   La vida sentimental de Gaud�   La plenitud    �ltimos a�os 
Cronolog�a   Influencias   El pensamiento pol�tico y patri�tico de Gaud�   Amigos de Gaud�   Colaboradores de Gaud�
 La obra Obra arquitect�nica:   En Catalu�a   Fuera de Catalu�a
Estilos caracter�sticos:   Per�odo preliminar  Mud�jar-Morisco  G�tico evolucionado  Naturalismo expresionista  S�ntesis org�nica
Aspectos T�cnicos:   La t�cnica arquitect�nica de Gaud� Geometria y mec�nica  
Aspectos Decorativos:   La cer�mica   El mobiliario   El hierro y otros metales   Los vitrales
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El pensamiento pol�tico y patri�tico de Gaud�:
Gaud� fue toda su vida un ferviente patriota catal�n. De esto tenemos noticia, no s�lo en el extenso anecdotario que refleja su posici�n pol�tica y los numerosos testimonios de su conocida y en�rgica posici�n de defensa de la lengua y tradiciones del pa�s, sino tambi�n en la abundant�sima presencia de s�mbolos nacionales catalanes que encontramos en toda su obra. Las cuatro barras y la cruz de Sant Jordi en diferentes versiones, est�n presentes en la decoraci�n de sus edificios.
Especialmente durante su juventud Gaud� estuvo extraordinariamente interesado en el conocimiento del pa�s. Por esta raz�n ingres� en la "Asociaci�n Catalanista de Excursiones Cient�ficas" donde trabaj� con un grupo de apasionados patriotas defensores del arte, el paisaje, la cultura y el idioma de Catalu�a.
En t�rminos sociales y pese a la influencia de Ruskin, ser� m�s bien conservador. Se ha dicho que era un enemigo decidido de la industrializaci�n, pero de esto no tenemos una certitud absoluta, puesto que el entorno pol�tico en que vivi� en su juventud y en una ciudad industrial como Reus - entonces la segunda ciudad de Catalu�a - con una importante poblaci�n obrera, era de tendencias m�s bien revolucionar�as como se manifiesta en las numerosas manifestaciones, m�tines, reuniones clandestinas, pronunciamientos e insurrecciones que se celebran en la juventud de Gaud�. En especial hace falta se�alar la revoluci�n de septiembre de 1868. Gaud� ten�a entonces 14 a�os.
Desde el punto de vista nacional catal�n, este es tambi�n un periodo de gran efervescencia, la Renaixen�a inicia una r�pida y activa expansi�n a partir de 1860. Se reinician los Juegos Florales que el a�o 1865 galardonan al Padre Cinto Verdaguer. La arquitectura, la literatura, el teatro, la escultura y la m�sica toman un nuevo impulso que se extiende no s�lo a la Catalunya estricta - el Principado -, sino tambi�n a Val�ncia. Mallorca y la Catalu�a Norte (separada de Catalu�a por el Tratado de los Pirineos) que retoman el uso literario de la lengua. Este impulso, se extiende tambi�n a nuestra cultura hermana, la occitana, que impulsada por Fr�d�ric Mistral tambi�n manifiesta una nueva fuerza. Pese a sus convicciones catalanistas, Gaud� - a la inversa que sus reconocidos colegas Llu�s Dom�nech y Montaner y Josep Puig y Cadafalch - nunca particip� activamente en la pol�tica -.
Su visi�n de la pol�tica era esencialmente honesta y catalanista. Como ejemplo, sus palabras "Un pueblo no se puede matar; se pueden ahogar voces, cerrar v�lvulas, pero entonces la presi�n aumenta y crece el peligro de explosi�n. Y si tantas v�lvulas se cierran, la explosi�n es inevitable".
Algunos autores y en especial J. M. Carandell le atribuyen simpat�as y relaciones con la masoner�a, al encontrar en su obra una cierta abundancia de simbolog�a en este sentido, pero fuera de estos aspectos, no tenemos referencias fehacientes sobre ello que, adem�s, contrastar�a fuertemente con sus reconocidas creencias religiosas cat�licas.

 
 

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